El 19 de marzo se van a cumplir seis años desde que Ignacio Balbo fue ordenado como sacerdote. Los primeros tres años estuvo como vicario en la basílica del Carmen en la capital de la provincia. Los otros tres los pasó en la parroquia Inmaculada Concepción de Santo Tomé. El 29 de diciembre el obispo le comunicó que será párroco de San Genaro hasta el año 2016, y la noticia causó gran alegría en toda la región…
- En toda la zona cayó muy bien que (siendo galvense) hayas sido designado como párroco de una localidad del departamento San Jerónimo, en este caso San Genaro. ¿Cuáles fueron las primeras sensaciones después de la designación?
- Es mucha la ilusión y la alegría. Sinceramente no me lo esperaba para nada, el obispo me lo comunicó el 29 de diciembre. Yo ya había decidido hacer un retiro de un mes en Rosario, así que con esta noticia me vino muy bien para prepararme espiritualmente ante tal desafío.
La recepción fue muy buena, muy festiva, porque también fue la despedida del párroco anterior. El viernes pasado fue la ceremonia, a la que asistió el Obispo y me puso en posición. Por suerte, y a pesar de que era un día de semana, me pudieron acompañar muchos sacerdotes, casi 20 en total. Estuvo presente gente de Santo Tomé (dónde estaba antes) y de Santa Fe. Me acompaño además gente de Gálvez, el padre Jorge, y por supuesto mi familia.
- San Genaro fue declarada ciudad en el año 2007 por la fusión de los dos pueblos, y más allá de esta unión las sociedades no ha podido pensarse como pertenecientes a una misma localidad. Tal vez uno de los grandes desafíos que tengas que encarar sea el de integrar espiritualmente a estas dos comunidades…
- El párroco que se fue me dijo: <<asumí como párroco de un pueblo y terminé siendo párroco de una ciudad>>. Pero sobre todo desde la Iglesia se trabajó mucho por esa unidad, y por eso fue lo primero que me advirtió el párroco que se fue, que trate de trabajar y de seguir manteniendo esa unidad.
Me explicaban que hay repetición de calles y que por eso hay que hacer división por distritos: zona este y oeste, pero siempre intentando desterrar los nombres anteriores (San Genaro y San Genaro Norte) para acentuar cada vez más la unidad. En cuanto al trabajo, se va a tratar de hacer una integración también de todas las catequistas para planificar una formación conjunta y en comunión.
- ¿Sentís que esta designación te llega en el momento justo?
- Yo pienso que Dios siempre actúa en el momento justo. Confío plenamente en que todas las decisiones del Obispo son la voluntad de Dios, y esto es más responsabilidad, pero a su vez es un lindo desafío, una linda tarea. Me siento con muchas ganas y con mucho entusiasmo. La vida sacerdotal te va preparando para este tipo de desafíos, así que voy a seguir apostando a que Dios me ayude con esto.
- ¿El nombramiento es por seis años?
- Exactamente, si el Obispo considera oportuno dejarte por más tiempo lo hace, o a veces menos también. Porque cada tanto hay reestructuraciones en la Iglesia y por ahí terminás el mandato antes, o bien te lo prolonga como el caso del Padre Antonio en Gálvez que cumple ahora 6 años en esa comunidad y le pidieron que se quede dos años más. Depende de las necesidades del momento.
- ¿Y te gusta esta idea de poder encarar un trabajo a largo plazo?
- Sí, es justamente una de las cosas que pensaba cuando todavía era vicario. Cuando sos vicario tenés tus responsabilidades y capillas a cargo, pero nunca sabés hasta dónde podés planificar. Incluso me pasó ahora mismo, yo me enteré de la designación a fin de año y hasta ese momento pensé que iba a pasar todo el 2010 en Santo Tomé. Con el nombramiento tengo más tiempo para planificar con más tranquilidad todas las cosas.
- ¿Cómo lo tomó tu familia, cuál fue la reacción de ellos después de la designación?
- Bien, ellos están súper contentos, cómo todo lo que pasó hasta ahora. Desde que entré al seminario siempre me acompañaron con gran alegría. Les gusta la idea que esté en una ciudad más chica. Les encantó cuando estuve en Santa Fe y Santo Tomé pero se sintieron muy cómodos con esta decisión. Incluso me ayudaron con la mudanza…
Maximiliano Raimondi