Faltaban minutos para despegar cuando una voz les comunicó a los pasajeros de un vuelo de la compañÃa ucraniana DonbassAero que no podrÃan partir rumbo a Kiev. Lejos de molestarse por las demoras o los inconvenientes que esta medida les iba a ocasionar, respiraron aliviados. Es que la razón para suspender el vuelo era inobjetable: todos los tripulantes estaban borrachos. (DPA)