El músico de Cañada Rosquín se presentó después de una década en Gálvez. Antes, dialogó con El Regional Noticias y analizó la realidad política del país. “Lo único que los mantiene juntos es la presidenta”, sostuvo León en referencia a la oposición.
León Gieco es un artista que se ha ganado el cariño y el respeto de la sociedad argentina no sólo por la calidad musical sino también por el compromiso que expresa cuando se baja del escenario. Muy cercano siempre a Mercedes Sosa y su manera de pensar, León ha repudiado con sus letras y declaraciones, diferentes procesos que dañaron el inconsciente colectivo del tejido social de nuestro país.
Golpes militares, desaparición de personas, políticas neoliberales de la década menemista, y hasta la represión policial en la provincia de Santa Fe a fines del 2001 (cuando compuso el tema El Ángel de la Bicicleta en honor a Pocho Lepratti, asesinado por la policía santafesina), fueron procesos repudiados en sus canciones.
Gieco es un artista político, y esta definición no es peyorativa. Como la Negra o Víctor Heredia por citar algunos ejemplos, León siempre tuvo la virtud (y valentía) de decir lo que piensa. Sin banderas. Sin segundas intenciones. Simplemente por ideología y convicción. Por eso El Regional Noticias aprovechó la conferencia de prensa previa al show que brindó junto a Mundo Alas, para pedirle que realice una lectura de la situación política que se vive en esta Argentina del Bicentenario.
“No soy kirchnerista pero menos de la oposición. Y además la oposición son varias personas y lo único que los mantiene juntos es la presidenta. Si no existiera la presidenta se auto suicidan”, contestó Gieco sin vueltas ni rodeos. Neutral e imparcial como siempre. O mejor dicho, tan tendencioso como su propia subjetividad y convicción le indican.
León siempre piensa lo que dice. Y su palabra se convierte en acción, porque su discurso no se detiene en el mundo de las ideas sino que se materializa. Se hace acto de habla. Como ejemplo alcanza y sobra con lo que mostró en el escenario Ariel Ramírez el pasado sábado, junto a Mundo Alas, un grupo de chicos con capacidades particulares.
Estos artistas con distintas discapacidades fueron conociendo a Gieco desde hace años y compartiendo con él escenarios en distintas presentaciones, hasta que en el año 2006 León los reunió para realizar un show en el Salón Blanco de la Casa Rosada.
De allí surgió la idea de desarrollar una gira y hacer una película, que se estrenó con éxito en distintas salas del país y del exterior. Nació Mundo Alas, un proyecto que ya tiene vuelo propio, y que llega al corazón de los espectadores con sus historias de superación, de lucha y de sueños realizados. Una película que él mismo se encargará de presentar en los Estados Unidos durante este 2010 y que “si tiene suerte y le va bien”, según él mismo contó, existe la posibilidad de que compita por un Oscar en el 2011.
León Gieco expresó por último que “Mundo Alas es un mundo de misterio, de emociones, de amor, de chicos que te enseñan a vivir, a crecer, a ser mejores personas”, agregando que “es un mundo profundamente espiritual donde ganan las capacidades antes que las discapacidades”.
Maximiliano Raimondi