El gobierno palestino del presidente Mahmud Abbas aceptó reanudar las negociaciones de paz con Israel, después de 15 meses de estancamiento. Los diálogos se harán a través de Estados Unidos, país que logró destrabar el proceso de paz y que hoy enviará a su vicepresidente, John Biden, para dirigir las negociaciones. “Los líderes palestinos resolvieron dar una oportunidad a la propuesta de Estados Unidos”, dijo Jasser Abed Rabbo, alto dirigente de la oficialista Organización para la Liberación Palestina (OLP)...
El gobierno palestino del presidente Mahmud Abbas aceptó reanudar las negociaciones de paz con
Israel, después de 15 meses de estancamiento. Los diálogos se harán a través de Estados Unidos,
país que logró destrabar el proceso de paz y que hoy enviará a su vicepresidente, John Biden, para
dirigir las negociaciones.
“Los líderes palestinos resolvieron dar una oportunidad a la
propuesta de Estados Unidos”, dijo Jasser Abed Rabbo, alto dirigente de la oficialista
Organización para la Liberación Palestina (OLP), tras una reunión de la directiva de esa fuerza. La
decisión se anunció mientras visita la región el enviado de Estados Unidos, George Mitchell, quien
llegó la noche del sábado a Israel y que ayer se reunió con el primer ministro israelí, Benjamin
Netanyahu. A Mitchell se sumará hoy el vicepresidente, Joe Biden, un especialista en relaciones
internacionales. El anuncio formal del comienzo de las negociaciones indirectas podría coincidir
con su llegada.
Durante más de un año, señala el diario israelí Haaretz, la
administración Obama estuvo trabajando con ambos lados para devolverlos a la mesa de diálogo, pero
se encontró una y otra vez con las manos vacías.Fayez Abu Eita, portavoz de Al Fatah, el partido
mayoritario en la OLP, explicó que las conversaciones con Israel se limitarán a cuatro meses. Y
aclaró que sólo se hablará con mediadores estadounidenses, no directamente con Israel. Las
negociaciones de paz quedaron interrumpidas a fines de 2008, tras la renuncia del entonces primer
ministro israelí, Ehud Olmert. Luego llegó la ofensiva israelí en la Franja de Gaza contra los
ataques con cohetes de los palestinos. Abbas se negó posteriormente a reanudar las conversaciones a
menos que Israel se comprometiese a congelar las construcciones de asentamientos en tierras que los
palestinos reclaman para su futuro Estado. Israel acordó reducir las construcciones, pero no
congelarlas.
Un rol crucial. El papel de Estados Unidos en esta reanudación de unas
conversaciones que estaban en punto muerto fue crucial. Según Haaretz, que tuvo acceso a un
documento reservado que Washington presentó a los palestinos, EEUU respondió a una demanda
palestina de negociaciones indirectas. “Esperamos que ambas partes actúen seriamente y de
buena fe”, puntualiza el documento. Este protagonismo de EEUU fue determinante en la decisión
palestina y árabe de acordar abrir nuevas negociaciones, dice el Haaretz. El texto enfatiza que la
mayor preocupación de EEUU es establecer un Estado palestino, que debe ser “viable,
independiente y soberano”, y que termine con la ocupación israelí iniciada en 1967. En cuanto
al punto álgido de los colonos israelíes, Washington sostiene los lineamientos del Mapa de Ruta,
que exige congelar los asentamientos en los niveles de marzo de 2001.
También desde Jordania llegaron señales de apoyo a la reanudación de
conversaciones. El rey Abdullah II partió hacia Londres en una “visita de trabajo” para
estudiar con el primer ministro Gordon Brown los nuevos hechos en Medio Oriente, indicó un
comunicado de la casa real.
Punto álgido. El punto más difícil es, como siempre, el de los asentamientos. Netanyahu anunció el año pasado una pausa de diez meses en las contrucciones, pero la cúpula palestina lo consideró insuficiente por no incluir a Jerusalén Este. Este miércoles la Liga Arabe apoyó las conversaciones indirectas con Israel. Analistas israelíes se mostraron escépticos ayer sobre el nuevo proceso de diálogo, y destacaron que las posturas de cada parte están hoy más lejos que en 2008, cuando se rompió el diálogo.