El opositor Partido Popular (PP) exigió al gobierno español "poner en su sitio" al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, después de que éste rechazara dar explicaciones sobre la implicación de Caracas en una alianza de la guerrilla comunista Farc con el grupo terrorista vasco ETA, denunciada por un juez español. El líder del PP, Mariano Rajoy, consideró "absolutamente grotesco" que el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, al parecer llamó a Chávez para pedirle disculpas por el auto judicial.