Los folcloristas Eduardo Falú, Peteco Carabajal y Zamba Quipildor, entre otros, asistieron al cementerio para acompañar a la familia de Ramírez. Incluso, Sadaic decretó duelo por el fallecimiento del ex presidente de la entidad.
Los restos del pianista y compositor folclórico Ariel Ramírez fueron inhumados en el cementerio del barrio porteño de Chacarita, donde familiares, amigos y músicos despidieron al reconocido artista.
El féretro con los restos de Ramírez partió en la mañana de ayer desde el Congreso de la Nación, donde se realizó el velatorio con gran asistencia de público, y fue colocado en el panteón que la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (Sadaic) tiene en el cementerio de la Chacarita.
Los folcloristas Eduardo Falú, Peteco Carabajal y Zamba Quipildor, entre otros, asistieron al cementerio para acompañar a la familia de Ramírez. Incluso, Sadaic decretó duelo por el fallecimiento del ex presidente de la entidad.
Ramírez falleció el jueves, a los 88 años, tras permanecer internado poco más de una semana en una clínica privada de la localidad bonaerense de Monte Grande.
El músico ingresó al sanatorio tras padecer una neumonía que se agravó con una descompensación general de su salud. También sufría Mal de Alzheimer, una enfermedad que le causó prácticamente la pérdida total de la memoria en los últimos años.
Había nacido el 4 de septiembre de 1921 en Santa Fe y se consagró mundialmente como autor de la "Misa Criolla", una obra musical basada en los evangelios cristianos que compuso en 1964 e incluyó diferentes estilos folclóricos del país.
Ramírez dirigió y participó en la grabación del tema junto al percusionista Domingo Cura, el charanguista Jaime Torres, el conjunto los Fronterizos y el coro de la basílica del Socorro. l (DyN)