Acompañados por docentes, los niños defendieron su propuesta en el recinto y consiguieron el visto bueno de los concejales. Se trata de un proyecto institucional que lleva el nombre "Crisol de Niños", y que demandó meses de trabajo. La idea es potenciar y realzar un espacio público que, según los autores del proyecto, "está dormido".
Firmat.— Un proyecto impulsado por alumnos de 5º grado del Instituto Virgen de la Merced de esta ciudad para refuncionalizar un plaza ubicada en SolÃs y Libertad fue aprobado por unanimidad en el Concejo. Los estudiantes canalizaron la iniciativa a través de la denominada banca ciudadana y se convirtieron en los primeros en utilizar ese espacio democrático.
Acompañados por docentes, los niños defendieron su propuesta en el recinto y consiguieron el visto bueno de los concejales. Se trata de un proyecto institucional que lleva el nombre "Crisol de Niños", y que demandó meses de trabajo. La idea es potenciar y realzar un espacio público que, según los autores del proyecto, "está dormido".
Si bien los que presentaron el proyecto fueron los chicos, toda la comunidad educativa colaboró para su armado. La iniciativa plantea arreglar el espacio, poner nuevos juegos, reforestar e instalar bancos y un reloj de sol.
A raÃz de esta presentación, el bloque de concejales del PJ resolvió anular un proyecto para bautizar a la plaza el nombre del primer ministro de Salud que tuvo la Nación, Ramón Carrillo, y dejar que se le imponga el de Crisol de Niños en reconocimiento al trabajo de los estudiantes.
Banca ciudadana. La banca ciudadana fue creada a instancias de una ordenanza municipal y tiende a afianzar los canales de participación en la vida institucional de la ciudad. La norma que regula su funcionamiento sostiene que se debe presentar una solicitud por escrito haciendo constar las razones fundadas para la petición. El Concejo analiza y decide respecto de la pertinencia o no de la petición, y comunica lo resuelto al interesado.
De prosperar el pedido, el ciudadano tiene un tiempo de exposición que puede exceder los 20
minutos, con un "discurso y modo respetuosos". Una vez finalizado el tiempo "la presidencia invita
a los concejales a que formulen preguntas ampliatorias o soliciten aclaraciones sobre lo oÃdo y
cuando entienda que el tema está agotado o fuera de cuestión, da por concluida la intervención".