Tras una década en el poder, el popular mandatario ha logrado avanzar en la consolidación de su proyecto ideológico, pero todavía los sondeos muestran que el respaldo al socialismo no supera un escaso 30 por ciento y sus propuestas más radicales —como las expropiaciones— son rechazadas por una amplia mayoría.
Naiguata, Venezuela. — En el inicio del curso escolar, el presidente Hugo Chávez dejó clara su primera lección para los alumnos venezolanos: ser rico es malo, sólo el socialismo los hará libres.
Tras una década en el poder, el popular mandatario ha logrado avanzar en la consolidación de su proyecto ideológico, pero todavía los sondeos muestran que el respaldo al socialismo no supera un escaso 30 por ciento y sus propuestas más radicales —como las expropiaciones— son rechazadas por una amplia mayoría. Aún así, el militar retirado no se da por vencido e insiste en que su "revolución bolivariana" logrará inculcar valores socialistas a una sociedad petrolera, donde los shopping centers están abarrotados incluso en épocas de crisis y el consumismo desterró hace décadas la cultura del ahorro.
El pasado jueves, millones de niños de entre 4 y 17 años estaban llamados a incorporarse a clases en medio de la polémica generada por la nueva ley de educación que otorga al Estado mayor control sobre escuelas, mientras los sectores críticos llamaban a boicotear la legislación. "Vamos a darle una pita (abucheo) a los escuálidos: fracasaron (en sabotear el inicio de las clases)", clamó Chávez, con su característica camisa roja, a un grupo de niños de 13 años en la inauguración de una escuela en Naiguatá, en la costa caribeña.
"Ser rico es malo"."Los ricos no quieren que los hijos de los pobres, los hijos del pueblo, tengan laboratorio, tengan computadoras. Porque los ricos quieren que sus hijos, así como ellos explotaron a los pobres, los sigan explotando en el mundo. Ser rico es malo", concluyó, ante la mirada atenta de los jóvenes. La oposición denuncia que el nuevo instrumento legal tiene como fin ideologizar a los jóvenes, mientras el gobierno asegura que nada impedirá que se implante un nuevo estilo de educación "liberadora, bolivariana y revolucionaria".
Chávez, el más cercano aliado de la Cuba comunista, ha puesto su sueño de ver nacer al "hombre nuevo" en las nuevas generaciones, que asegura no estarán contaminadas por el "capitalismo salvaje" que envenenó a los venezolanos, en especial por la tradicional influencia de Estados Unidos en el país. "Ustedes (los jóvenes) son los libertadores y libertadoras y los creadores y creadoras de la patria nueva, la patria socialista ¡Métanse eso aquí, en el corazón, y aquí ,en la mente!", los exhortó el líder venezolano. Mientras Chávez daba estos consejos en tono perentorio, las "patrullas socialistas" rondaban por las clases para verificar que los maestros, gremio que le resulta adverso, obedecieran las directivas de la nueva ley y enseñaran la doctrina socialista a los niños venezolanos.